Estrenamos esta sección, en la que queremos traerte pequeños consejos relacionados con el mundo del bebé.

Comenzamos hablando de los masajes. ¿Sabías que son una fuente de beneficios para tu bebé? Te explicamos brevemente por qué:

  • Son buenos para su tripita. Muchas veces los bebés tienen gases o cólicos que les producen dolor. Es una de las razones de ver a un bebé llorando sin saber por qué. Puedes aliviar este dolor dando unos suaves movimientos circulares en su tripita. Sin apretar, suave y contínuo. Los gases se moverán, y el calor que produce la fricción le aliviará.
  • Mejora su sistema neurológico. El masaje es un contacto físico por todo su cuerpo, lo que quiere decir que es un estímulo que le ayudará a tomar conciencia de su cuerpo y su tamaño. Además, con ello mejorarás la coordinación de sus bracitos y piernas.
  • Tonifica su piel. Aunque no es necesario, si decides dar el masaje aplicando una cremita o un aceite apto para su delicada piel, te asegurarás de que la tenga bien hidratada.
  • Favorece el sueño. El masaje es placentero y relajante. Si te acostumbras a hacerlo dentro del ritual de acostarle, tras el baño, que también es relajante, ayudarás a tu bebé a dormir feliz y como un angelito.
  • Fuente de felicidad: en cualquier momento que no sea el de antes de dormir puedes hacer también un masaje divertido, jugando, cantándole, contándole cositas y riéndote, verás cómo provocas sonrisas y carcajadas.

Pero ¿sabes lo mejor de todo? Que el masaje es tan placentero para tu bebé como para ti. Si no me crees, pruébalo y me cuentas.

Este ha sido el título de la jornada GK Green Fashion, dentro de la edición de otoño-invierno 2022/23 del San Sebastián Moda Festival, celebrado del 19 al 22 de octubre en distintos puntos de Donostia-San Sebastián.

La jornada ha supuesto un momento de reflexión dentro del Festival sobre el sector de la moda y qué relación existe con los ODS (Objetivos de Desarrollo Sostenible) de la Agenda 2030.

Jose Ignacio Asensio, diputado foral de Medio Ambiente de Gipuzkoa, ha resumido perfectamente en una frase lo que perseguimos los que trabajamos en este sector ofreciendo productos de calidad y sostenibles: “queremos una moda que no pase de moda, que sea duradera, responsable, y que contribuya a un futuro mejor”.

Y es que si miramos un poco algunas cifras sobre el consumo desmedido que supone el “fast fashion“, entenderemos mejor que este tipo de consumo no es lo más deseable para cuidar de nuestro planeta, ni para nosotros mismos, ya que supone tirar piedras sobre nuestro propio tejado. Es barato, sí, a primera vista, pero lo barato tiene una contrapartida… y todos sabemos que en el fondo, lo barato sale caro:

  • La elaboración de una camiseta de algodón convencional requiere 2.700 litros de agua (lo que una persona bebe durante 2,5 años).
  • Cada ciclo de lavado desprende hasta 700.000 microfibras que llegan a los océanos, son tragadas por la vida marina y se incorporan a la cadena alimenticia, pudiendo terminar en nuestros platos. En el caso de prendas de poliester, nylon, acrílico… estas microfibras son en realidad microplásticos, nocivos y tóxicos,  y actualmente el 35% de los microplásticos que hay en los océanos proceden de textiles sintéticos.
  • Una persona genera al año 11,3 kg de residuo textil. ¿Has pensado lo que se hace con este residuo? En algunos casos se puede reutilizar o reciclar, una buena opción porque el residuo deja de existir, bien porque se le da un nuevo uso, o porque se convierte en materia prima para nuevos productos. Pero en muchos casos no se dan las condiciones adecuadas para este reciclaje, y esta ropa termina acumulada en vertederos. Así por ejemplo, el desierto de Atacama (Chile) se ha convertido en el mayor cementerio de ropa usada. Cada año llegan a este vertedero 39.000 toneladas de ropa (39 millones de kg!!). Si tenemos en cuenta que las fibras sintéticas tardan hasta 200 años en biodegadarse, imagínate en qué se está convirtiendo este lugar, y otros tantos que hay en muchas partes del mundo, cada vez más.
Desierto de Atacama

¿Cómo es posible que haya cadenas de tiendas que ofrezcan ropa tan barata? Pues es muy sencillo. En condiciones “normales” podemos decir que el 70% del coste de una prenda es mano de obra y el 30% restante es tela, fornituras y otros. ¿Qué hacen estas cadenas? Minimizar estos costes, es decir: usan la tela más barata, aunque sea la de peor calidad y la más contaminante, y buscan la mano de obra en los países más baratos del mundo, donde la gente puede trabajar jornadas interminables en sitios hacinados, en los que también puede haber menores de edad trabajando. ¿Qué les impide hacer esto? Nada ni nadie, es más, se consideran negocios exitosos porque luego tienen colas de personas en sus tiendas ubicadas en países desarrollados que compran, compran, y compran. No importa si luego no se usa, o solo se usa una vez, porque es tan barato…

Pienso que esto ocurre por desconocimiento de esta realidad. Vamos todos tan rápido en nuestro día a día que no tenemos tiempo para reflexionar sobre ciertos temas, pero merece la pena hacerlo y darnos cuenta de lo absurdos que pueden llegar a ser  algunos de nuestros comportamientos.

Me gusta acudir a este tipo de jornadas, me sirven para rechazar algunos comportamientos, y reforzar otros. Y merece la pena divulgar este tipo de información, espero que os haya gustado y os sirva para tener vuestro momento de reflexión.

La cosecha del algodón tiene lugar en otoño.

Hay dos maneras de recolectar el algodón: extraer las fibras de algodón sin dañar la planta o arrancar las cápsulas enteras de la planta.

Una vez recolectado, se lleva a la desmotadora, que separa la fibra de algodón de sus semillas y otros objetos (restos de hojas, tallos…). Las fibras se empaquetan en balas y se llevan a fábrica para comenzar con el proceso de hilatura, que transformará las fibras recolectadas del campo en hilo para tejer telas

El proceso de hilatura sigue estos pasos:

  • Apertura: las abridoras cogen las balas, separan las fibras, vuelven a quitar residuos que queden y enrollan las fibras en bobinas que pasan al cardado.

 

  • Cardado: la carda tiene un cilindro de púas y varios rodillos que desenrollan las bobinas que vienen del proceso anterior de apertura, limpian una vez más las fibras, y las “peinan”, obteniendo una cuerda de unos 2 cm de diámetro que se guarda en botes metálicos o “botes de carda

    Carda
  • Estirado: para este proceso se utiliza el manuar. Es una máquina con varios pares de cilindros que toma las cintas de los botes de carda (cada manuar trabaja con 6-8 botes) y las hace pasar por los distintos pares de rodillos. Cada par de rodillos gira más rápido que el anterior, estirando la fibra, y dando lugar a una cinta más uniforme y homogénea. A esta cinta se le da una ligera torsión y se vuelve a introducir en un bote.
Manuar

 

  • Hilado: es el proceso final de la hilatura, y se realiza con máquinas contínuas de hilar, que dan vueltas a la cinta para dar la torsión definitiva y pasar a las bobinadoras, que enrollan el hilo en carretes.
    Hiladora de anillos

El algodón es la materia prima por excelencia en el mundo de la moda. Es una fibra textil de origen vegetal que crece alrededor de las semillas de la planta del algodón. Las cápsulas de la planta de algodón tienen de 3 a 4 lóbulos, cada lóbulo contiene de 5 a 10 semillas, y cada semilla está recubierta por un gran número de fibras.

Su origen es muy antiguo. Fue cultivado por primera vez en Asia hace unos 7000 años, por los habitantes de la civilización del valle del indo, que se extendía por parte de la actual India y Pakistán. A finales de la Edad Media (siglo XV), el algodón llegó a conocerse en el norte de Europa y a finales del siglo XVI, se cultivaba en todas las regiones cálidas de Asia y América.

Hay más de 40 especies de planta de algodón, pero solo 4 tienen valor comercial. La calidad del algodón depende de su finura, pureza, brillo, color y longitud de la fibra. Cuanto más larga es la fibra, mayor calidad y resistencia tiene el hilo que resulta de ella. Comercialmente se distinguen tres tipos de algodón:

  • algodones de fibra corta o algodón indio: es el más barato. Se utiliza para hacer ropa de trabajo y de casa
  • algodones de fibra mediana o algodón americano, utilizado para hacer ropa interior y camisetas
  • algodones de fibra larga, o algodón egipcio, el más caro. Se usa para fabricación de vestidos, camisas…

La cantidad de algodón producida varía cada año, ya que depende de la cosecha que se obtenga. En 2021 se produjeron alrededor de 25 millones de toneladas.

El algodón se cultiva en más de 75 países en todo el mundo pero el 60% de la producción se concentra en India (23%), China (22%) y Estados Unidos (16%), seguidos de Brasil (9%), Pakistán (7%), Turquía (4%) y Australia (2%). En la UE se produce algodón en Grecia y España. Dentro de España, el 99% se cultiva en Andalucía, y el resto en Murcia.

El mayor exportador mundial de algodón es Estados Unidos, exportando el 80% de su producción. Y los mayores consumidores son India y China.

 

La industria algodonera da empleo a más de 300 millones de personas en todo el mundo.

El algodón se cultiva en zonas cálidas, ya que necesita una temperatura de unos 20ºC para germinar.

La siembra se realiza en primavera, entre marzo y mayo, con el terreno a 14ºC-16ºC. Crece durante el verano, con temperaturas entre 20ºC y 45ºC, y se recolecta en otoño, en los meses de septiembre y octubre. En total pasan unos 180 días desde que se siembra hasta que se recoge.

Es un cultivo que necesita mucha agua. Además de mucho riego, durante su crecimiento es necesario realizar las siguientes tareas:

  • Aclareo: cuando la planta del algodón mide entre 5 y 10 cm de altura hay que eliminar un número concreto de plantas para que no interfieran unas con otras en su crecimiento. Esta operación se realiza a mano.
  • Despunte: consiste en cortar a mano los extremos de las ramas más altas para detener el desarrollo vegetativo de la planta. En los sitios donde esta tarea no se realiza a mano, se suelen utilizar productos químicos que disminuyen el crecimiento de la planta.

¿Sabías que de las semillas de algodón también se obtiene aceite? Se hace con un proceso de prensado y desodorización. Es un aceite alimenticio, con leve sabor a castañas, de color dorado claro o amarillo rojizo.

Las telas de algodón se confeccionan en telares de plana. Básicamente el tejido consiste en entrelazar dos hilos (urdimbre y trama) para formar la tela.

La urdimbre es el conjunto de hilos que se colocan en “vertical”, y forman el ancho de la tela (color blanco del dibujo). La trama es el hilo que se va entrelazando en perpendicular a la urdimbre (color gris del dibujo). Cuando vemos una tela ya confeccionada, la urdimbre es lo que se llama el “hilo” de la tela, y la trama es lo que se llama “contrahílo”. Si tenemos la tela sin cortar es muy fácil distinguirlo: la dirección del “hilo” coincide con el orillo de la tela, que es el borde, y suele estar rematado con una tela más gruesa o de otro color. Es muy importante distinguirlos para cortar bien una tela a la hora de confeccionar una prenda. Cortar mal la tela supone que luego se deforme, no tenga la caída que debe tener, no se estire donde se debe estirar…

El número de hilos que se utilizan en la urdimbre y la trama determina la densidad de la tela. Y la manera en que la trama se entrelaza con la urdimbre determina el “dibujo” de la tela.

La estructura de dibujo más simple es el llamado “tafetán”, y consiste en pasar un hilo de trama alternativamente por encima y por debajo de cada hilo de urdimbre (dibujo superior) pero hay multitud de combinaciones que determinan los distintos tipos de tela.

Otro proceso que se realiza en la fabricación de las telas es la tintura. Hay varias opciones:

  • se puede teñir la fibra de algodón antes de confeccionar el hilo,
  • el hilo confeccionado y tejer la tela con hilos de distintos colores
  • la tela una vez confeccionada.

También se pueden “estampar” dibujos en la tela ya confeccionada mediante el proceso de estampación. Sería como “imprimir” la tela de modo similar a como una impresora imprime en papel.

Una vez obtenida la tela con el color o dibujo deseado, solo queda darle distintos acabados. Unos son estéticos (bordado, arrugado, plisado..) y otros son funcionales, para mejorar sus prestaciones, como el antimicrobiano, antimanchas, antipeeling…

Hoy en día empezamos a oir hablar del algodón orgánico, el algodón ecológico… Pero, ¿sabemos realmente qué es?

Orgánico o ecológico es lo mismo. Significa que el algodón ha sido cultivado y tratado con métodos sostenibles. Os explico con mayor detalle, porque tenemos que pensar en dos ámbitos: su cultivo y su posterior tratamiento (el hilado).

Los métodos sostenibles que se utilizan durante el cultivo de algodón orgánico son los siguientes:

  • NO se usan semillas modificadas genéticamente.
  • NO se utilizan fertilizantes químicos ni pesticidas tóxicos. Los fertilizantes utilizados son orgánicos (como polvo de roca, humus) y los pesticidas son naturales (insectos y otros recursos naturales para evitar las plagas).
  • Se usa la rotación de cultivos para hacer más productiva la tierra de manera natural.

Y ¿qué se consigue con estos métodos respecto a los usados en el cultivo de algodón convencional? Pues muchas cosas:

  • Al no usar químicos, se consigue que el suelo se mantenga sano y pueda seguir cultivándose durante mucho más tiempo.
  • Al estar el suelo sano, captura carbono de la atmósfera y ayuda a prevenir el cambio climático.
  • Se evita la contaminación del suelo y de las aguas, preservando además la biodiversidad.
  • El mayor aporte de materia orgánica en el suelo hace que el terreno actúe como una esponja, absorbiendo mejor el agua durante las inundaciones, y reteniéndola en épocas de sequía. Gracias a ello, y según Textile Exchange, se ha calculado que el cultivo de algodón orgánico consigue ahorrar casi 2.000 litros de agua por cada tonelada de algodón, respecto al algodón convencional.
  • La rotación de cultivos permite a los agricultores tener varias fuentes de ingresos y no depender únicamente del algodón. El cultivo de algodón convencional, sin embargo, hace un uso muy intensivo del terreno, llegando a degradarlo.

En pocas palabras, se consigue producir algodón de manera limpia, al ritmo que marca la tierra, y permitiendo que se regenere de forma natural, tan sencillo como eso.

En cuanto al tratamiento posterior del algodón, los métodos sostenibles usados son los siguientes:

  • NO se usan sustancias tóxicas durante el hilado
  • NO se utilizan tintes químicos y nocivos durante el tintado.
  • Se utiliza una menor cantidad de agua durante el tratamiento de la fibra, ya que se hace una gestión óptima.

Con esto se consigue dañar menos la prenda, haciéndola así más resistente y durable, además de no contaminar el medioambiente durante este proceso.

Otro beneficio importante de no utilizar químicos ni sustancias nocivas en todo el proceso de producción del algodón orgánico, es para nosotros, como usuarios finales: y es que una prenda de algodón va a estar en contacto con nuestra piel, y de esta manera nos alejamos de todas las sustancias químicas tóxicas que lleva el algodón convencional, y garantizamos que no pierda una de sus mejores características: se hipoalergénico.

En resumen, al elegir una prenda confeccionada con algodón orgánico, estamos escogiendo un producto beneficioso para los agricultores que la producen, para nuestro planeta, y para nosotros.

Algodón significa tejido fino. Tiene unas características excepcionales, y por ello es muy adecuado para la confección de ropa, y en concreto para la confección de ropa infantil.

Estas son sus principales propiedades:

  • Transpirable: es la capacidad del algodón de dejar que el vapor de agua que produce nuestro cuerpo (sudor) lo atraviese. De esta forma, la piel respira sin dificultad. Al permitir una buena ventilación, evita la aparición de hongos. La transpirabilidad es justo lo contrario de la impermeabilidad de una prenda, que es la resistencia a que la humedad atraviese el tejido.

 

  • Suave: el algodón es un tejido suave y agradable que proporciona máxima protección a la piel que esté en contacto con él.

 

  • Absorbente: la tela de algodón puede absorber hasta 27 veces su peso en agua. Esto hace que una prenda de algodón absorba nuestro sudor, y deje que la piel esté siempre libre de impurezas.

 

  • Hipoalergénico: tiene un riesgo muy bajo de producir alergias en la piel, por eso es uno de los mejores tejidos para la piel de los bebés.

 

  • Versatil: las fibras de algodón pueden tejerse y entrelazarse de muchas maneras diferentes, dando lugar a productos muy variados (batista, popelín, sarga…)

 

  • Durable: la suavidad del algodón no significa que sea un tejido frágil, todo lo contrario. Es lavable, resistente al rasgado, al frote. No se apelmaza ni se apolilla, por lo que las prendas de algodón tienen una vida muy larga.

 

  • Cómodo: además de ser suave y fresco, el algodón no acumula electricidad estática, por lo que nunca sentirás esos desagradables “calambrazos” con una prenda de algodón.