Cosecha e hilatura del algodón

La cosecha del algodón tiene lugar en otoño.

Hay dos maneras de recolectar el algodón: extraer las fibras de algodón sin dañar la planta o arrancar las cápsulas enteras de la planta.

Una vez recolectado, se lleva a la desmotadora, que separa la fibra de algodón de sus semillas y otros objetos (restos de hojas, tallos…). Las fibras se empaquetan en balas y se llevan a fábrica para comenzar con el proceso de hilatura, que transformará las fibras recolectadas del campo en hilo para tejer telas

El proceso de hilatura sigue estos pasos:

  • Apertura: las abridoras cogen las balas, separan las fibras, vuelven a quitar residuos que queden y enrollan las fibras en bobinas que pasan al cardado.

 

  • Cardado: la carda tiene un cilindro de púas y varios rodillos que desenrollan las bobinas que vienen del proceso anterior de apertura, limpian una vez más las fibras, y las “peinan”, obteniendo una cuerda de unos 2 cm de diámetro que se guarda en botes metálicos o “botes de carda

    Carda
  • Estirado: para este proceso se utiliza el manuar. Es una máquina con varios pares de cilindros que toma las cintas de los botes de carda (cada manuar trabaja con 6-8 botes) y las hace pasar por los distintos pares de rodillos. Cada par de rodillos gira más rápido que el anterior, estirando la fibra, y dando lugar a una cinta más uniforme y homogénea. A esta cinta se le da una ligera torsión y se vuelve a introducir en un bote.
Manuar

 

  • Hilado: es el proceso final de la hilatura, y se realiza con máquinas contínuas de hilar, que dan vueltas a la cinta para dar la torsión definitiva y pasar a las bobinadoras, que enrollan el hilo en carretes.
    Hiladora de anillos